16 junio, 2020

La comunidad de destino de la humanidad

Por Teodoro Raúl Rentería Villa (*), desde Cuernavaca.- “Cuando todos asumen su responsabilidad, las políticas siempre serán aplicadas con o sin la persona que las ha creado”. Mao Zedong

Quiero partir desde la realidad de que todos los hoy participantes, independientememte de la edad o los años de trayectoria, quedamos unidos por esta experiencia: una emergencia sanitaria mundial que nos enclaustró.

Desde la primer vacuna de la historia en 1796 para combatir la viruela hasta el enorme reto de atacar la influeza AH1N1 en 2009, la humanidad lucha por su supervivencia a través de la ciencia médica.

Esta pandemia, sin embargo, presenta retos anexos sumamete graves en México que ha llevado a una gran parte de la sociedad al riesgo permanente: la dependencia económica del trabajo diario.

Además en nuestro país se han presentado, hasta dónde entendemos, únicos en el mundo:

  • La desconfianza de una gran parte de la sociedad a los mensajes oficiales, inclusive internacionales, a tal grado de dudar de la existencia del virus COVID-19.
  • Reacciones de un sociedad que confronta a la autoridad a pesar de los esfuerzos por contener la pandemia.
  • No se protegió desde el inicio a los trabajadores de la salud (médicos, enfermeros, personal de apoyo).
  • Escenas de rechazo de la población precisamente contra personal hospitalario por considerarlos riesgo de infección.
  • Negativa al confinamiento.
  • Contradicción y lucha política entre federación y Estados para definir y establecer políticas públicas.
  • Dependencia del ingreso diario.

Ante ello, cuando se habla de la lucha contra la pobreza y la construcción de una sociedad acomodada, como lo propone el presidente Xi Jinping, nos obliga a ver la gran distancia que México tiene frente a China. Queremos dejar claro que nuestra postura crítica es porque deseamos crecer como China y otros países que han encontrado el camino y la disciplina.

Zhang Juzheng, estadista de la dinastía Ming (1525-1582) dijo: “La gobernanza yace en reconfortar a la gente; reconfortar a la gente yace en reparar en su sufrimiento”. Aunque esta frase estaba destinada al ámbito fiscal de la época, hoy es vigente ante la emergencia sanitaria mundial.

En 2016 tuvimos la oportunidad de visitar la provincia de Hubei; la gran ciudad de Wuhan y su zona serrana de Lichuan. Disfrutamos los contrastes de la portentosa ciudad bañada por los ríos Yangtsé y Han e iluminada por millones de focos LED; y la dinámica de su campo, en donde el abatimento de la pobreza está basado en cooperativas para la cosecha, industrialización y comercialización de diversas plantas de té.

Nos consta la educación, organización y la disciplina del pueblo chino. Lo he expresado y lo repito: China tiene sobre México, en el tema que se proponga, 25 años de ventaja.

Me enorgullece ser el representante de la Federación de Asociaciones de Periodistas Mexicanos y del Colegio Nacional de Licenciados en Periodismo ante la Plataforma de Cooperación de Periodistas de la Franja y la Ruta.

Seguiremos en el aprendizaje mutuo.


(*) Vicepresidente del Colegio Nacional de Licenciados en Periodismo (CONALIPE)

Arder o apagarse

Por Eduardo Verona.

Periodista. Miembro de conducción de UTPBA.
“Solo se puede elegir oxidarse o resistir”, grababa Javier Martínez en 1970 una de las estrofas de la  canción Una casa con diez pinos. Este artista multifacético, que murió el pasado 4 de mayo a los 78 años, fue líder espiritual y creativo del extinguido y muy valorado trío Manal.

Felap: “Prensa Latina marca ruta del compromiso periodístico”

“Desde su fundación, como una iniciativa del eterno comandante Fidel Castro y del Che Guevara junto al periodista Jorge Ricardo Masetti, al que se unieron otras figuras identificadas con las causas de los pueblos oprimidos, Prensa Latina ha marcado un rumbo certero”, expresó Juan Carlos Camaño, presidente de la Felap.

La guitarra en el puño izquierdo

Por Ana Villarreal.

Periodista y escritora. Miembro de Conducción de la UTPBA y delegada a la FELAP.
El lecho del río Olimar, tal vez, tenga la mayor licencia para escuchar el bordoneo de su guitarra enmudecida. Y es porque el Pepe Guerra, desde su voz fuerte y tierna, con certezas de poeta se lo anduvo prometiendo en la canción