7 marzo, 2022

María Zulberti

P- ¿Cuáles son las dificultades que estás atravesando en el plano personal, profesional o laboral en el marco de la pandemia?

R- Sin saber la gravedad en la que nos envolvía esta pandemia, pudimos atravesarla en familia. El Covid-19 trajo mucha tristeza y soledad. La ciencia y su avance fue a pasos inmediatos, llegaron los resultados más importantes: las vacunas. Hoy un gran porcentaje tenemos las tres dosis.  

Gracias a todos los trabajadores de la salud por su orientación y capacidad humana que nos supieron brindar. 

P- ¿Qué opinión te merece la falta de respuesta ante nuestro reclamo con respecto al predio de UTPBA en Moreno? 

R- El Predio de Moreno es nuestro lugar de recreación, es la lucha de los compañeros, es el trabajo en conjunto con una misma finalidad defendiendo y construyendo lo que nos pertenece.  

Después de vivir tantos destrozos se suman los usurpadores como si fueran dueños del complejo, hay familias que deben tener un lugar como corresponde, sin que esto afecte a los trabajadores de prensa. Sin ser desalojados por la fuerza. ¡¡¡Esta demora nos supera!!! ¡¡¡Actúe señor juez!!!

Arder o apagarse

Por Eduardo Verona.

Periodista. Miembro de conducción de UTPBA.
“Solo se puede elegir oxidarse o resistir”, grababa Javier Martínez en 1970 una de las estrofas de la  canción Una casa con diez pinos. Este artista multifacético, que murió el pasado 4 de mayo a los 78 años, fue líder espiritual y creativo del extinguido y muy valorado trío Manal.

Felap: “Prensa Latina marca ruta del compromiso periodístico”

“Desde su fundación, como una iniciativa del eterno comandante Fidel Castro y del Che Guevara junto al periodista Jorge Ricardo Masetti, al que se unieron otras figuras identificadas con las causas de los pueblos oprimidos, Prensa Latina ha marcado un rumbo certero”, expresó Juan Carlos Camaño, presidente de la Felap.

La guitarra en el puño izquierdo

Por Ana Villarreal.

Periodista y escritora. Miembro de Conducción de la UTPBA y delegada a la FELAP.
El lecho del río Olimar, tal vez, tenga la mayor licencia para escuchar el bordoneo de su guitarra enmudecida. Y es porque el Pepe Guerra, desde su voz fuerte y tierna, con certezas de poeta se lo anduvo prometiendo en la canción