28 febrero, 2022

Mario Cortez

P- ¿Cuáles son las dificultades que estás atravesando en el plano personal, profesional o laboral en el marco de la pandemia? 

R- Mi trabajo consiste en una producción independiente autogestionada, cuyo principal soporte económico se sustenta en publicidades. Con la paralización que enfrentamos durante la pandemia el ingreso fue nulo, por lo que debí suspender todo. Con la paulatina reactivación reinicie tareas desde mí hogar; con muy pocos anunciadores prácticamente era solo para mantenerme activo. Hoy día con una apertura mayor está más activo el trabajo, pero es dificultoso por las consecuencias de la pandemia alcanzar el estado anterior. 

P- ¿Qué opinión te merece la falta de respuesta ante nuestro reclamo con respecto al predio de UTPBA en Moreno? 

R- La usurpación es un atropello hacia todos los trabajadores del sector, es un predio que nos pertenece. La indignación que causa la inacción de las autoridades gubernamentales ante esta situación es cada vez mayor. Desde UTPBA seguimos reclamando, denunciando y ni siquiera hay una respuesta. 

Arder o apagarse

Por Eduardo Verona.

Periodista. Miembro de conducción de UTPBA.
“Solo se puede elegir oxidarse o resistir”, grababa Javier Martínez en 1970 una de las estrofas de la  canción Una casa con diez pinos. Este artista multifacético, que murió el pasado 4 de mayo a los 78 años, fue líder espiritual y creativo del extinguido y muy valorado trío Manal.

Felap: “Prensa Latina marca ruta del compromiso periodístico”

“Desde su fundación, como una iniciativa del eterno comandante Fidel Castro y del Che Guevara junto al periodista Jorge Ricardo Masetti, al que se unieron otras figuras identificadas con las causas de los pueblos oprimidos, Prensa Latina ha marcado un rumbo certero”, expresó Juan Carlos Camaño, presidente de la Felap.

La guitarra en el puño izquierdo

Por Ana Villarreal.

Periodista y escritora. Miembro de Conducción de la UTPBA y delegada a la FELAP.
El lecho del río Olimar, tal vez, tenga la mayor licencia para escuchar el bordoneo de su guitarra enmudecida. Y es porque el Pepe Guerra, desde su voz fuerte y tierna, con certezas de poeta se lo anduvo prometiendo en la canción