La concentración del ingreso en América Latina sigue siendo una de las más altas del mundo, con el 10% más rico captando el 34,2% del ingreso total, mientras que el 10% más pobre recibe apenas el 1,7%, informó la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
El informe destacó que las desigualdades educativas continúan restringiendo la movilidad social. Presentó además un nuevo índice bidimensional de desigualdad de oportunidades educativas, que combina la cobertura con los resultados de aprendizaje. De acuerdo con los datos, el 28% de los jóvenes de entre 20 y 24 años no había completado la secundaria en 2023, con una brecha de 37 puntos porcentuales entre los quintiles de ingreso más alto y más bajo.
Los resultados académicos también generan preocupación: el 71,2% de los estudiantes de 15 años no alcanzó competencias básicas en matemáticas en 2022. El rezago fue del 77% en las escuelas públicas y del 46% en las privadas.
En materia laboral, el estudio señaló que el 47% de las personas ocupadas trabaja en la informalidad. Además, resaltó que la desigualdad de género continúa siendo un factor central: la sobrecarga de trabajo no remunerado limita la educación, el empleo y la participación pública de las mujeres jóvenes, lo que lleva a la CEPAL a recomendar el fortalecimiento de los sistemas de cuidado como estrategia para ampliar la igualdad de oportunidades.
El organismo advirtió además que los grupos históricamente discriminados —personas con discapacidad, pueblos indígenas y migrantes— siguen enfrentando barreras persistentes. Menos del 40% de las personas con discapacidad participa en la fuerza laboral, frente al 75% de quienes no tienen discapacidad.