La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha emitido una advertencia sobre el “creciente problema global de los medicamentos falsificados”, que se agrava especialmente en países de ingresos medianos y bajos, donde “más del 10 por ciento de los fármacos son de mala calidad o imitaciones”.
En su informe, la OMS señaló que aproximadamente dos mil millones de personas “carecen de acceso a medicamentos esenciales”, lo que fomenta la circulación de medicamentos adulterados, “cuya ingesta puede causar serios problemas de salud y poner en riesgo la salud de los usuarios”.
La agencia sanitaria explicó que estos productos pueden contener cantidades inadecuadas o incluso nulas de ingredientes activos, lo cual representa “un riesgo significativo para la salud pública”.