Esta vez sí. Tubal Aceptó. En años anteriores prefirió que el Premio Nacional de Periodismo José Martí por la Obra de la Vida recayera en otras compañeras y compañeros. Se trata del mismo Tubal, quien sin desmerecer la importancia de lo individual nunca dejó -deja- de luchar por lo colectivo y para el colectivo. Al cabo, el destinatario de sus saberes y de su entrega revolucionaria dentro de su amada Cuba y fuera de ella.
Se trata del mismo Tubal, destacado profesional del Periodismo. Se trata del docente de relatos atractivos sobre la historia y la vida misma, que de la mano de su vasta cultura y de su humor sutil e inacabado cautivó a jóvenes y no tan jóvenes. Dirigente y militante de la Revolución Cubana pasó horas y más horas disfrutando de Fidel por quien profesaba una enorme admiración y respeto.
Profundo en sus reflexiones, convencido en sus decisiones, esta vez Tubal dijo sí.