El cambio climático está transformando la naturaleza de la pobreza a nivel mundial, al superponerse cada vez más los riesgos ambientales con las privaciones socioeconómicas, según un nuevo informe conjunto del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y la Universidad de Oxford.
El estudio, que por primera vez cruza datos sobre pobreza multidimensional con información sobre riesgos climáticos, advierte que cerca del 80% de las personas más pobres del mundo —unos 887 millones— viven en regiones expuestas a calor extremo, inundaciones u otros fenómenos climáticos extremos. “La pobreza ya no es un problema socioeconómico aislado: se ve agravada y vinculada a los efectos cada vez más dramáticos de la emergencia climática”, afirmó el administrador interino del PNUD, Haoliang Xu.
Según el informe, 1.100 millones de personas viven en pobreza multidimensional —un indicador que evalúa carencias en salud, educación y nivel de vida—, y de ellas, 887 millones enfrentan al menos un riesgo climático. En tanto, 651 millones padecen dos o más crisis ambientales, y 309 millones viven en zonas expuestas simultáneamente a tres o cuatro amenazas climáticas.
Asia meridional y África subsahariana concentran la mayor cantidad de personas pobres afectadas por riesgos climáticos, con 380 millones y 344 millones, respectivamente. En el sur de Asia, casi todas las personas en situación de pobreza (el 99,1%) se enfrentan a uno o más riesgos climáticos, y 351 millones —el 91,6%— a dos o más.
“Los países de renta media son un epicentro oculto de la pobreza multidimensional, ya que albergan a casi dos tercios de la población pobre. Y es aquí también donde la crisis climática y la pobreza convergen notablemente”, señaló Sabina Alkire, directora de la Iniciativa de Oxford sobre Pobreza y Desarrollo Humano. El informe estima que unos 548 millones de personas pobres que viven en países de ingresos medios bajos están expuestas al menos a un riesgo climático, y más de 470 millones enfrentan dos o más.