13 marzo, 2018

Breves palabras después de la calle

Por Lidia Fagale (*).- El pasado 8M decenas de países fueron escenario de una contundente movilización en defensa de elementales derechos humanos: el segundo paro internacional de mujeres, lesbianas, travestis y trans, desbordó las expectativas más optimistas. En Argentina, por ejemplo, se ha dado un gran paso en la lucha por la despenalización del aborto, contra las injusticias laborales, la violencia de género. 

Un paso más que se reconoce en todas las luchas históricas de las mujeres y que más allá de “los distintos feminismos” nos convoca no sólo a reclamar por nuestros derechos sino a continuar la tarea de construir la sociedad en la que deseamos vivir.

Cuando salimos de la calle, cuando no estamos en la marcha, debemos preservar esa alegría que expresamos el 8M, en ese vivificante encuentro masivo. El 8M no debería esfumarse apenas en la insistencia de la demanda, aunque no es poco. Abrir la puerta para construir una mirada estratégica es irrenunciable; dado que somos parte de una lucha integral, antisistémica y de largo plazo.
(*) Secretaria General de la UTPBA

Tubal Páez Premio Nacional de Periodismo José Martí 

Por Juan Carlos Camaño.

Presidente de la FELAP.
Esta vez sí. Tubal Aceptó. En años anteriores prefirió que el Premio Nacional de Periodismo José Martí por la Obra de la Vida recayera en otras compañeras y compañeros. Se trata del mismo Tubal, quien sin desmerecer la importancia de lo individual nunca dejó -deja- de luchar por lo colectivo y para el colectivo.

Una escritora en su ecosistema

Por Ana Villarreal.

Periodista y escritora. Miembro de Conducción de la UTPBA y Delegada Permanente a la FELAP.
Daniela Olivar, ganadora del Premio Onetti en Uruguay con su novela “Gurisas Chicas”, habla en este reportaje de varias cosas, entre ellas, de la literatura en tiempos de Inteligencia Artificial.

La angustia organizada

Por Eduardo Verona.

Periodista. Miembro de Conducción de UTPBA.
En la dictadura del algoritmo que determina enfoques y rumbos ideológicos, no hay países, no hay identidades, no hay legados históricos, no hay pasado, no hay símbolos. No hay memorias que se reivindiquen: solo hay territorios y personas a conquistar.