El gobierno de Dinamarca ha propuesto elevar a 15 años la edad mínima para que los menores puedan acceder a redes sociales, con el objetivo de proteger su bienestar mental y físico. La propuesta permitiría excepciones para niños de 13 y 14 años con el consentimiento explícito de los padres.
Esta iniciativa se suma a una tendencia global de países que buscan regular el acceso de los menores a las redes sociales. Australia, por ejemplo, estableció en 2024 una ley que prohíbe el uso de redes sociales a menores de 16 años, imponiendo multas a las plataformas que no verifiquen adecuadamente la edad de los usuarios.
En Europa, además de Dinamarca, países como Bélgica y Alemania han establecido edades mínimas para el uso de redes sociales. Bélgica exige que los menores de 13 años cuenten con el consentimiento de los padres para crear una cuenta, mientras que en Alemania los menores de 16 años necesitan permiso parental para utilizar plataformas.
En América Latina, varios países han comenzado a regular el acceso de los menores. Colombia limita las redes sociales a mayores de 14 años con supervisión parental, Brasil exige que las cuentas de menores de 16 años estén vinculadas a un adulto responsable, y Puerto Rico prohíbe que los menores de 18 años creen cuentas, implementando herramientas de supervisión para los padres.
En Asia, China ha implementado desde 2021 también restricciones similares buscando equilibrar la protección infantil con la libertad digital. Además, en 2023, la Administración del Ciberespacio de China propuso limitar el uso de teléfonos inteligentes para menores de 16 a dos horas diarias, con restricciones adicionales para los menores de 8 años.
La creciente preocupación por la salud mental de los jóvenes y los efectos del uso no regulado de las redes sociales está impulsando a más gobiernos a considerar y aprobar leyes que establezcan edades mínimas para el acceso a estas plataformas.