Esta nueva emisión de Charlas Dibujadas tiene como protagonista a Emilio Ferrero, quien entrevistado por Meiji en el ciclo producido por DATA.U hizo un repaso por su carrera como trabajador del humor gráfico y, entre otros temas, también habló acerca de la incidencia de la tecnología en su profesión.
Emilio Ferrero es humorista gráfico, escritor y dramaturgo. Además de trabajar en relevantes publicaciones de humor gráfico, es autor de varios libros, entre los que se encuentran El cuco y otros cuentos para leerle al monstruo que hay debajo de tu cama: Estudié pero no me acuerdo; Heredé el absurdo; Microobras leídas para ser reídas; Permiso, soy Maia, con Héctor García Blanco.
Durante el encuentro con Meiji, Ferrero se refirió a su paso por la publicación Rico Tipo, donde comenzó a trabajar hace 39 años. Contó que desde ese entonces “siempre seguí y no paré nunca”, al mismo tiempo que valoró haberse encontrado “siempre con gente que me dio una mano, que siempre me abría la puerta”. Asimismo, contó sobre su rol en la revista Billiken y se explayó sobre la tarea que desarrolla en escuelas con “los pajaritos que tenemos en la cabeza”.
En ese sentido, opinó sobre la importancia que tuvo el dibujante Eduardo Maicas en su trayectoria, y aseguró que “fue el tipo que me abrió la puerta a todo. Es mi alma mater, es el que me guió”. También habló de su experiencia en “Humor”, revista en la que trabajó durante cuatro años y a la que definió como “el semillero de todo”.
Por otro lado, Ferrero abordó la incidencia de la tecnología en el oficio de los dibujantes: “Lo que la tecnología nos hizo a nosotros que somos precursores del home office, trabajando desde nuestras casas y llevando material a las redacciones, fue que no intercambiáramos opiniones y que no pudiéramos aprender el uno del otro”.
“Nosotros tenemos la herramienta, somos los creativos”, agregó Ferrero sobre la falta de espacios para publicar su trabajo que padecen los dibujantes, y resaltó que “ya no hay que pelear contra eso, hay que ir a buscar otra cosa. No es seguro que te va a funcionar… pero ese es el trabajo del creativo”.
Antes del cierre de la entrevista, el dibujante afirmó que en el ejercicio de su oficio “no haría algo que apoye o que rose la posibilidad de confundirse con discriminación”, y agregó que pese a que “con el humor nosotros podemos tratar todo, no haría nada que rose la posibilidad de estar discriminando abiertamente”.