4 junio, 2021

FELAP: 45 años de dignidad

Al cumplirse este 7 de junio el 45 aniversario de la Federación Latinoamericana de Periodistas, FELAP, escogemos palabras de uno de los más autorizados maestros del periodismo revolucionario, compañero Ernesto Vera

“A ellos, a los centenares de periodistas caídos durante tantos años corresponde el homenaje de este libro (*). La mayoría formó parte de nuestras filas o pudo integrarlas. Ayer fue el ejemplo de Genaro (Carnero Checa) y hoy el de Luis (Suárez), los dos con la bandera de la FELAP en alto hasta el final, guías eternos del periodismo de los hombres y mujeres leales al ideal de la integración latinoamericana, de la patria grande, principio más elevado del ejercicio profesional en nuestros países, el que nos unió hace tres décadas y lo hizo para siempre”.

1976. Nace la FELAP. De izquierda a derecha: Hernán Uribe, Chile; José Gómez Talarico, Brasil; Genaro Carnero Checa, primer Secretario General de la organización, Perú; Eleazar Díaz Rangel, primer Presidente, Venezuela; el entonces presidente de México, Luis Echeverría; Luis Jordá Galeana, México y Ernesto Vera, Cuba.

Tubal Páez Premio Nacional de Periodismo José Martí 

Por Juan Carlos Camaño.

Presidente de la FELAP.
Esta vez sí. Tubal Aceptó. En años anteriores prefirió que el Premio Nacional de Periodismo José Martí por la Obra de la Vida recayera en otras compañeras y compañeros. Se trata del mismo Tubal, quien sin desmerecer la importancia de lo individual nunca dejó -deja- de luchar por lo colectivo y para el colectivo.

Una escritora en su ecosistema

Por Ana Villarreal.

Periodista y escritora. Miembro de Conducción de la UTPBA y Delegada Permanente a la FELAP.
Daniela Olivar, ganadora del Premio Onetti en Uruguay con su novela “Gurisas Chicas”, habla en este reportaje de varias cosas, entre ellas, de la literatura en tiempos de Inteligencia Artificial.

La angustia organizada

Por Eduardo Verona.

Periodista. Miembro de Conducción de UTPBA.
En la dictadura del algoritmo que determina enfoques y rumbos ideológicos, no hay países, no hay identidades, no hay legados históricos, no hay pasado, no hay símbolos. No hay memorias que se reivindiquen: solo hay territorios y personas a conquistar.