En una nueva edición de Charlas Dibujadas, el ciclo de entrevistas de DATA.U conducido por el reconocido dibujante y humorista gráfico Meiji, el ilustrador Germán Kaprielian repasó su trayectoria y el proceso detrás de sus publicaciones y rompecabezas.
Durante la conversación, el creador de Buscar a Germán recordó sus inicios autodidactas desde los ocho años, guiado por la influencia de su padre arquitecto y su madre pintora: “Me parecía más divertido un papel y un lápiz que un juguete. Desde chiquito dibujaba miles de personas en una sola hoja; mi camino ya iba por ese lado”, afirmó.
A lo largo de la entrevista, Kaprielian profundizó en la complejidad de su propuesta estética y técnica, caracterizada por la creación de escenarios masivos llenos de personajes, perspectiva y minuciosos detalles de investigación. El ilustrador reveló que trabaja sobre paneles gigantescos de un metro de ancho entintados a mano alzada para luego escanearlos y colorearlos digitalmente. “Por cada dibujo investigo una cantidad de cosas: cómo se viste la gente, los uniformes, la ropa, el calzado… Cuanto más detalle tenga, más creíble es lo que estás viendo dentro de su humor”, explicó Kaprielian sobre la cuidada narrativa visual que plasma en sus obras.
Uno de los ejes destacados del encuentro fue la faceta autogestiva del autor y los desafíos comerciales a los que se enfrentan los ilustradores independientes en la actualidad. Tras publicar sus libros y lanzar al mercado una línea de rompecabezas temáticos de nivel profesional, el artista reflexionó sobre la interacción directa con el público e hizo hincapié en el rigor del oficio. “Para pulir un trabajo hay que escuchar la crítica constructiva de los profesionales. Yo prefiero ser autogestivo, hacer un producto con dedicación y buscar que la gente lo encuentre y se difunda”, sostuvo.
Asimismo, Kaprielian abordó el impacto de las nuevas tecnologías en el humor gráfico y la ilustración, marcando una clara posición ética e identitaria respecto a su trabajo frente a la inteligencia artificial. “Cualquiera puede acudir a la IA, pero lo lindo del dibujo es que es algo que está vivo. Mi ética es que mi trabajo sea siempre para todo público, que no ofenda y que cualquier chico o adulto pueda agarrar el libro y disfrutarlo”, destacó el entrevistado al reafirmar su compromiso con el humor apto para todas las edades.
El encuentro concluyó con un cálido intercambio entre Meiji y Kaprielian, quien celebró el rol de organizaciones como la UTPBA y espacios de divulgación cultural para conectar a los artistas con sus lectores. Como cierre del programa, el ilustrador obsequió una obra original a la institución y realizó un dibujo en vivo para coronar una jornada dedicada al valor del arte impreso y la creatividad nacional.