La inteligencia artificial (IA) ha dado un paso significativo en la industria cinematográfica con el anuncio de The Sweet Idleness, considerada la primera película dirigida completamente por un sistema de IA. La producción, liderada por el productor Andrea Iervolino, contó con FelliniAI para tomar decisiones creativas, mientras Iervolino supervisó el proyecto.
El film, titulado La Dulce Ociosidad, se estrenará en 2026 y combina aportes humanos y herramientas digitales. El elenco incluyó versiones virtuales de actores reales, con perfiles en redes sociales que simulan presencia humana. Iervolino afirmó que la iniciativa busca explorar nuevas formas narrativas y no reemplazar al cine tradicional.
La película se desarrolla en un mundo futurista donde solo el 1% de la humanidad sigue trabajando, mientras que el resto vive “en libertad”. Según Iervolino, “el proyecto busca celebrar el lenguaje poético y onírico del gran cine europeo”.
La producción también ha generado controversia en la industria cinematográfica. Recientemente, la creación de un “actor” generado por IA, Tilly Norwood, provocó críticas de la comunidad cinematográfica estadounidense, incluyendo a la actriz Emily Blunt y la unión de actores SAG-AFTRA, quienes argumentaron que la IA no debería reemplazar a los intérpretes humanos.
A pesar de las críticas, Iervolino defendió el uso de la IA como “una herramienta creativa que puede complementar, pero no sustituir, al cine tradicional”. Por su parte, la industria continúa debatiendo el papel de la IA en la creación artística y su impacto en el futuro del cine.