15 diciembre, 2020

Después de Diego, ¿quién?

Por Sergio Torres (*).- Porque la persona y el personaje conjugaron características únicas y fascinantes que lo hicieron trascender lo meramente futbolístico y deportivo, porque no era normal lo que hacía, ni cómo lo hacía, porque avivó amores y (algunas) resistencias, porque desde la nada llegó a ser el apellido más nombrado del planeta, porque creímos, y tal vez él creyó, que sería inmortal, es imposible preguntarse tras su muerte, después de Diego, ¿quién?

Quién será capaz de la magia subyugante que se transformó en el grito de millones, de las alegrías que se recuerdan para siempre, de esos triunfos que exceden a los sueños. Quién podrá salir desde su condición humilde y ser él sin manual de instrucciones.

Quién será capaz, sobre todo, de enfrentarse a los poderosos, evitar las comodidades de lo políticamente correcto y pararse siempre del lado de los laburantes, de Cuba, de Fidel, de Venezuela, de Chávez, de mandar al ALCA al carajo sin pelos en la lengua.

Quién otro sino él pudo ser capaz de darle voz y gloria al sur postergado de Italia, a los africanos como el norte poderoso los apoda, llevando al Nápoli a tocar el cielo con las manos.

Quién será capaz de levantarse de mil muertes, de convivir con los que lo idolatraban mientras tenía una alegría a mano para dar, pero que lo destrozaron en los momentos más aciagos, quién sino él.

Quién será el destinatario de mil canciones hablando sobre él, quién convertirá en cholulos a los más famosos de este mundo, y quién será despedido en los cinco continentes durante días, por miles de millones de personas como si de un amigo, hijo, padre o hermano se tratara.

Lo de Diego Maradona no puede ser explicado sólo por lo deportivo, o más precisamente por lo futbolístico. Debe ser tratado por la sociología, la psicología, la antropología, la historia, el marketing, la medicina y la física, entre otros, para tratar de entender un poco mejor lo que significa, sí, en presente, porque la vida sensacional de Diego trascendió a la muerte.

Después de Diego, nadie.

(*) Periodista

Arder o apagarse

Por Eduardo Verona.

Periodista. Miembro de conducción de UTPBA.
“Solo se puede elegir oxidarse o resistir”, grababa Javier Martínez en 1970 una de las estrofas de la  canción Una casa con diez pinos. Este artista multifacético, que murió el pasado 4 de mayo a los 78 años, fue líder espiritual y creativo del extinguido y muy valorado trío Manal.

Felap: “Prensa Latina marca ruta del compromiso periodístico”

“Desde su fundación, como una iniciativa del eterno comandante Fidel Castro y del Che Guevara junto al periodista Jorge Ricardo Masetti, al que se unieron otras figuras identificadas con las causas de los pueblos oprimidos, Prensa Latina ha marcado un rumbo certero”, expresó Juan Carlos Camaño, presidente de la Felap.

La guitarra en el puño izquierdo

Por Ana Villarreal.

Periodista y escritora. Miembro de Conducción de la UTPBA y delegada a la FELAP.
El lecho del río Olimar, tal vez, tenga la mayor licencia para escuchar el bordoneo de su guitarra enmudecida. Y es porque el Pepe Guerra, desde su voz fuerte y tierna, con certezas de poeta se lo anduvo prometiendo en la canción