4 agosto, 2020

Eusebio Leal crecerá

Dijera José Martí, “Mi verso crecerá bajo la yerba: Yo también creceré…” Esas palabras nos las recordó más de una vez Eusebio Leal, quien nunca creyó que el olvido o la ingratitud pudieran derrotar a la memoria colectiva.

La Federación Latinoamericana de Periodistas, FELAP, abraza fraternalmente a la dirección de la UPEC, en la persona de su presidente, compañero Ricardo Ronquillo, y a todas las compañeras y compañeros de nuestra organización hermana, ante el fallecimiento de Eusebio Leal, historiador de la Ciudad de La Habana, querido y admirado en toda Cuba y más allá.

Eusebio Leal fue un hombre de profundas convicciones y de fino, elocuente y docente decir, que con su obra de la vida nos deja a las latinoamericanas y latinoamericanos el legado de una creatividad rotunda e infatigable, ligada a las raíces de su patria, y al servicio de su pueblo y de la Revolución.

Mientras haya mujeres y hombres que honren su enorme ejemplo de cumplir en la realidad el sueño de una vida digna y socialmente justa, Eusebio Leal crecerá.


Por la FELAP

Juan Carlos Camaño, Presidente
Nelson del Castillo, Secretario General

Arder o apagarse

Por Eduardo Verona.

Periodista. Miembro de conducción de UTPBA.
“Solo se puede elegir oxidarse o resistir”, grababa Javier Martínez en 1970 una de las estrofas de la  canción Una casa con diez pinos. Este artista multifacético, que murió el pasado 4 de mayo a los 78 años, fue líder espiritual y creativo del extinguido y muy valorado trío Manal.

Felap: “Prensa Latina marca ruta del compromiso periodístico”

“Desde su fundación, como una iniciativa del eterno comandante Fidel Castro y del Che Guevara junto al periodista Jorge Ricardo Masetti, al que se unieron otras figuras identificadas con las causas de los pueblos oprimidos, Prensa Latina ha marcado un rumbo certero”, expresó Juan Carlos Camaño, presidente de la Felap.

La guitarra en el puño izquierdo

Por Ana Villarreal.

Periodista y escritora. Miembro de Conducción de la UTPBA y delegada a la FELAP.
El lecho del río Olimar, tal vez, tenga la mayor licencia para escuchar el bordoneo de su guitarra enmudecida. Y es porque el Pepe Guerra, desde su voz fuerte y tierna, con certezas de poeta se lo anduvo prometiendo en la canción