11 enero, 2022

Falleció el compañero Ricardo Veiga

Por Daniela Dicipio (*).- Falleció el periodista Ricardo Veiga. Compañero histórico de la UTPBA, organización a la que pertenecía. Nacido y criado en Avellaneda/Gerli. Se inició en la comunicación con las luchas estudiantiles de comienzos de los años ´70. Luego incursionó en radio como humorista, donde, además, fue guionista, conductor y productor. También trabajó en televisión.

Escribió el libro “Lo que el autor no imaginó”. Se definía como “un tipo de radio, un hombre en estado de pregunta”. Participó de varios programas a lo largo de su carrera.

Inevitable quedar atrapada en su humor, ironía y despilfarro de palabras bien ubicadas. Participó en “Lo Estamos Viendo”, producción que se emitía por Radio Click. Ricardo fue dueño de una escritura envolvente, y de una gran inventiva para producir contenidos. Apasionado en lo suyo. Compartía sus textos y requería una aguda devolución.

La Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires expresa su dolor y envía su solidaridad a los familiares, compañeros y amigos de Ricardo Veiga.


(*) Pro secretaria de Organización de la UTPBA.

Arder o apagarse

Por Eduardo Verona.

Periodista. Miembro de conducción de UTPBA.
“Solo se puede elegir oxidarse o resistir”, grababa Javier Martínez en 1970 una de las estrofas de la  canción Una casa con diez pinos. Este artista multifacético, que murió el pasado 4 de mayo a los 78 años, fue líder espiritual y creativo del extinguido y muy valorado trío Manal.

Felap: “Prensa Latina marca ruta del compromiso periodístico”

“Desde su fundación, como una iniciativa del eterno comandante Fidel Castro y del Che Guevara junto al periodista Jorge Ricardo Masetti, al que se unieron otras figuras identificadas con las causas de los pueblos oprimidos, Prensa Latina ha marcado un rumbo certero”, expresó Juan Carlos Camaño, presidente de la Felap.

La guitarra en el puño izquierdo

Por Ana Villarreal.

Periodista y escritora. Miembro de Conducción de la UTPBA y delegada a la FELAP.
El lecho del río Olimar, tal vez, tenga la mayor licencia para escuchar el bordoneo de su guitarra enmudecida. Y es porque el Pepe Guerra, desde su voz fuerte y tierna, con certezas de poeta se lo anduvo prometiendo en la canción