5 julio, 2022

Guillermo Forner

P- ¿Cuáles fueron las dificultades que atravesaste en el plano personal, profesional o laboral en el marco de la pandemia? 

R- Respecto a la pandemia se nos han visto cercenadas ciertas tareas y derechos. Además de los problemas económicos tuvimos merma en trabajos en exteriores (el fútbol estuvo suspendido 7 meses) y se suspendieron conferencias de políticos, sindicalistas y otros.

P- ¿Qué opinión te merece la falta de respuesta ante nuestro reclamo con respecto al predio de UTPBA en Moreno?

R- Es realmente penoso que con tamaño esfuerzo de los afiliados y con una ferviente gestión de la conducción algo que se logró para poder ser disfrutado y compartido entre todos sea usurpado por personas ajenas, que quizás sin posibilidad de tener al menos donde poner una carpa para sobrevivir, deban meterse en terrenos de otros, ante la inoperancia de quienes deben tomar las decisiones. Por lo cual abogo porque se usen los mecanismos estatales necesarios para reintegrarle al sindicato algo tan valioso como nuestra casa. 

Arder o apagarse

Por Eduardo Verona.

Periodista. Miembro de conducción de UTPBA.
“Solo se puede elegir oxidarse o resistir”, grababa Javier Martínez en 1970 una de las estrofas de la  canción Una casa con diez pinos. Este artista multifacético, que murió el pasado 4 de mayo a los 78 años, fue líder espiritual y creativo del extinguido y muy valorado trío Manal.

Felap: “Prensa Latina marca ruta del compromiso periodístico”

“Desde su fundación, como una iniciativa del eterno comandante Fidel Castro y del Che Guevara junto al periodista Jorge Ricardo Masetti, al que se unieron otras figuras identificadas con las causas de los pueblos oprimidos, Prensa Latina ha marcado un rumbo certero”, expresó Juan Carlos Camaño, presidente de la Felap.

La guitarra en el puño izquierdo

Por Ana Villarreal.

Periodista y escritora. Miembro de Conducción de la UTPBA y delegada a la FELAP.
El lecho del río Olimar, tal vez, tenga la mayor licencia para escuchar el bordoneo de su guitarra enmudecida. Y es porque el Pepe Guerra, desde su voz fuerte y tierna, con certezas de poeta se lo anduvo prometiendo en la canción