23 noviembre, 2021

Humberto Corio

P- ¿Cuáles son las dificultades que estás atravesando en el plano personal, profesional o laboral en el marco de la pandemia?

R- En un marco de cuarentena estricta y mal organizada por parte del Poder Ejecutivo las dificultades son varias y no ajenas al común de la población: la suspensión arbitraria de servicios esenciales de organismos gubernamentales, mala organización de entidades bancarias, colapso en el sistema de salud para la atención de dolencias fuera del Covid-19, una campaña de miedo por parte del Estado creando cierta psicosis en la sociedad, un desmedido control por parte de las fuerzas de seguridad y, como contrapartida a todo esto, la falta total de ética de quienes tienen a cargo los distintos estratos gubernamentales.

P-¿Qué opinión te merece la falta de respuesta ante nuestro reclamo con respecto al Predio de la UTPBA en Moreno?

R- No es nuevo que la justicia sea parcial. La igualdad ante la ley (Art. 16 de la CN) no se respeta, por lo tanto, impartir justicia es sólo para quienes ostentan privilegios.

Arder o apagarse

Por Eduardo Verona.

Periodista. Miembro de conducción de UTPBA.
“Solo se puede elegir oxidarse o resistir”, grababa Javier Martínez en 1970 una de las estrofas de la  canción Una casa con diez pinos. Este artista multifacético, que murió el pasado 4 de mayo a los 78 años, fue líder espiritual y creativo del extinguido y muy valorado trío Manal.

Felap: “Prensa Latina marca ruta del compromiso periodístico”

“Desde su fundación, como una iniciativa del eterno comandante Fidel Castro y del Che Guevara junto al periodista Jorge Ricardo Masetti, al que se unieron otras figuras identificadas con las causas de los pueblos oprimidos, Prensa Latina ha marcado un rumbo certero”, expresó Juan Carlos Camaño, presidente de la Felap.

La guitarra en el puño izquierdo

Por Ana Villarreal.

Periodista y escritora. Miembro de Conducción de la UTPBA y delegada a la FELAP.
El lecho del río Olimar, tal vez, tenga la mayor licencia para escuchar el bordoneo de su guitarra enmudecida. Y es porque el Pepe Guerra, desde su voz fuerte y tierna, con certezas de poeta se lo anduvo prometiendo en la canción