16 enero, 2022

Juan Pedro Gallardo

P- ¿Cuáles son las dificultades que estás atravesando en el plano personal, profesional o laboral en el marco de la pandemia?

R- La cuarentena me ha permitido estudiar y actualizarme en los temas que hacen a nuestra profesión. En términos generales, creo que aceleró brutalmente el incremento del trabajo remoto y eso trae consecuencias para nada positivas, ni para las organizaciones sindicales, ni para los/as propios trabajadores/as, que en muchos casos vieron avasallados sus derechos. No reniego del uso de la tecnología, siempre y cuando las personas sigan siendo el centro de los procesos laborales, productivos y sociales. 

P-¿Qué opinión te merece la falta de respuesta ante nuestro reclamo con respecto al predio de UTPBA en Moreno? 

R- Creo que la UTPBA debe seguir luchando para que el patrimonio de los/as trabajadores/as vuelva a ser de los/as trabajadores/as. Las autoridades deben escuchar estas voces y tomar las decisiones políticas que correspondan. También, darles respuesta a quiénes por necesidad usurpan esas tierras. 

Arder o apagarse

Por Eduardo Verona.

Periodista. Miembro de conducción de UTPBA.
“Solo se puede elegir oxidarse o resistir”, grababa Javier Martínez en 1970 una de las estrofas de la  canción Una casa con diez pinos. Este artista multifacético, que murió el pasado 4 de mayo a los 78 años, fue líder espiritual y creativo del extinguido y muy valorado trío Manal.

Felap: “Prensa Latina marca ruta del compromiso periodístico”

“Desde su fundación, como una iniciativa del eterno comandante Fidel Castro y del Che Guevara junto al periodista Jorge Ricardo Masetti, al que se unieron otras figuras identificadas con las causas de los pueblos oprimidos, Prensa Latina ha marcado un rumbo certero”, expresó Juan Carlos Camaño, presidente de la Felap.

La guitarra en el puño izquierdo

Por Ana Villarreal.

Periodista y escritora. Miembro de Conducción de la UTPBA y delegada a la FELAP.
El lecho del río Olimar, tal vez, tenga la mayor licencia para escuchar el bordoneo de su guitarra enmudecida. Y es porque el Pepe Guerra, desde su voz fuerte y tierna, con certezas de poeta se lo anduvo prometiendo en la canción