29 septiembre, 2016

La Asociación de Periodistas de Guatemala condenó el asesinato de una comunicadora

La Comisión de Libertad de Prensa de la Asociación de Periodistas de Guatemala –APG- condenó  el asesinato de Ana Leonor Guerra Olmedo, ocurrido en el lugar de trabajo de la comunicadora social.

“Esta Comisión, reiteradamente ha repudiado y condenado estos crímenes sin que a la fecha hayan sido esclarecidos ni se haya enjuiciado y condenado a los responsables”, afirman en un comunicado.

Al mismo tiempo reclamaron enérgicamente a las autoridades “para que cumplan con su obligación de resguardar la vida y la seguridad de las personas, y que se concluyan las investigaciones consignando a los responsables de los crímenes a los tribunales”.

La APG llamó a todas las entidades de prensa, nacionales e internacionales, a mantener una vigilancia ante los graves hechos de violencia ocurridos en Guatemala, y solicitó “a la Procuraduría de Derechos Humanos que exija a las entidades responsables de prevenir e investigar estos hechos que cumplan con su deber”.

Arder o apagarse

Por Eduardo Verona.

Periodista. Miembro de conducción de UTPBA.
“Solo se puede elegir oxidarse o resistir”, grababa Javier Martínez en 1970 una de las estrofas de la  canción Una casa con diez pinos. Este artista multifacético, que murió el pasado 4 de mayo a los 78 años, fue líder espiritual y creativo del extinguido y muy valorado trío Manal.

Felap: “Prensa Latina marca ruta del compromiso periodístico”

“Desde su fundación, como una iniciativa del eterno comandante Fidel Castro y del Che Guevara junto al periodista Jorge Ricardo Masetti, al que se unieron otras figuras identificadas con las causas de los pueblos oprimidos, Prensa Latina ha marcado un rumbo certero”, expresó Juan Carlos Camaño, presidente de la Felap.

La guitarra en el puño izquierdo

Por Ana Villarreal.

Periodista y escritora. Miembro de Conducción de la UTPBA y delegada a la FELAP.
El lecho del río Olimar, tal vez, tenga la mayor licencia para escuchar el bordoneo de su guitarra enmudecida. Y es porque el Pepe Guerra, desde su voz fuerte y tierna, con certezas de poeta se lo anduvo prometiendo en la canción