18 junio, 2019

La UTPBA celebra un nuevo nieto recuperado

La Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires (UTPBA) manifiesta su satisfacción ante la recuperación, por parte de las Abuelas de Plaza de Mayo, del nieto número 130, secuestrado durante la última Dictadura Militar. Se trata de Javier Matías Darroux Mijalchuk, hijo de Elena Mijalchuk y Juan Manuel Darroux, desaparecidos en diciembre de 1977.

“Matías pudo encontrarse con su familia, saber su origen biológico e iniciar la búsqueda de su hermano o hermana, ya que Elena estaba embarazada de dos meses”, explicó la presidenta de la institución, Estela de Carlotto.

Javier, en su intervención, agradeció a todos, pero sobre todo a su tío Roberto, quién ” durante 40 años nunca bajó los brazos ni perdió la esperanza”.

Y continuó: “En 2006 entendí el egoísmo de mi postura. Del otro lado podía estar buscándome un hermano, un tío, una abuela. Vane y mis amigos tenían razón: mi tío me buscaba desde hacía 40 años. A los que están en una situación similar, los invito a juntar coraje y acercarse”.

Comisión Directiva UTPBA

Arder o apagarse

Por Eduardo Verona.

Periodista. Miembro de conducción de UTPBA.
“Solo se puede elegir oxidarse o resistir”, grababa Javier Martínez en 1970 una de las estrofas de la  canción Una casa con diez pinos. Este artista multifacético, que murió el pasado 4 de mayo a los 78 años, fue líder espiritual y creativo del extinguido y muy valorado trío Manal.

Felap: “Prensa Latina marca ruta del compromiso periodístico”

“Desde su fundación, como una iniciativa del eterno comandante Fidel Castro y del Che Guevara junto al periodista Jorge Ricardo Masetti, al que se unieron otras figuras identificadas con las causas de los pueblos oprimidos, Prensa Latina ha marcado un rumbo certero”, expresó Juan Carlos Camaño, presidente de la Felap.

La guitarra en el puño izquierdo

Por Ana Villarreal.

Periodista y escritora. Miembro de Conducción de la UTPBA y delegada a la FELAP.
El lecho del río Olimar, tal vez, tenga la mayor licencia para escuchar el bordoneo de su guitarra enmudecida. Y es porque el Pepe Guerra, desde su voz fuerte y tierna, con certezas de poeta se lo anduvo prometiendo en la canción