1 septiembre, 2020

Medicina y política, la vacuna

Por Ana Villarreal (*).- La pandemia expone una realidad sembrada de olvidos e indiferencias. El capitalismo también mete su cola en la esperanza por el hallazgo de la vacuna contra el Covid 19. La muestra más grosera, en estos sitios del planeta, producto de una racionalidad imperante que produce irracionalidades, es la descalificación de las alternativas provenientes de Rusia, China o Cuba.

Y aunque las vacunas no garantizan mover de lugar las condiciones sociales que provocan las enfermedades, las especulaciones del mercado en su torno, desnudan intereses mafiosos y criminales.

En una entrevista reciente el historiador y sociólogo estadounidense, Mike Davis reveló que “después de la aparición del SARS en 2003, un consorcio de laboratorios de Texas había desarrollado una posible vacuna contra el coronavirus que nadie estuvo dispuesto a financiar. Si se hubiera desarrollado -advirtió- dada la coincidencia del 80 por ciento entre los genomas del SARS-1 y el SARS-2, podría haber sido una base excelente para la producción acelerada de una vacuna contra el COVID-19”.

Está comprobado que las condiciones sociales y económicas deben ser analizadas científicamente como causantes de enfermedades. Al respecto, Davis, teórico urbano, autor de “Planeta de ciudades miseria”, entre otras obras, ha señalado que “a escala mundial, la deforestación es el mazazo que rompe los muros entre la naturaleza salvaje y sus enormes reservas de virus, por un lado, y las ciudades humanas superpobladas, por el otro”.

La salud humana es un asunto de interés social directo. En este sentido, el científico alemán Rudolf Virchow fue un pionero al promover la medicina social. Sustentó parte de su teoría y su práctica en los aportes de Federico Engels, fundamentalmente a partir de su obra “La condición de la clase obrera en Inglaterra”.

“Más le temo a la pobreza -supo expresar- que al bacilo de Koch”. Se esforzó en dar batalla contra fuerzas sociales contradictorias, que impedían la prevención. En 1848, Europa vivía revueltas revolucionarias, cuando dio a conocer el informe sobre la epidemia de tifus.

El legado de este médico patólogo, antropólogo, político, biólogo fue seguido para delinear propuestas de sanidad por varios gobiernos en el mundo. La experiencia chilena de Salvador Allende es una de ellas.

Sería, por lo menos, de necedad intelectual no advertir que el capitalismo ha tocado los límites mismos de la vida. Dan su cuenta de muerte, el recalentamiento global, la acumulación de desechos tóxicos, la carcinogénesis laboral y ambiental, la comercialización de las reservas de agua, el desmonte indiscriminado, entre otros factores.

La deuda de la respuesta social al proceso de la enfermedad es histórica. Saldarla requiere que la ciencia y la medicina no se separen de la realidad sociopolítica imperante. “La medicina es ciencia social –enseñó Virchow- y la política no es otra cosa que medicina en gran escala”. Y si no es así, debería serlo.

(*) Periodista. Miembro de Conducción de la UTPBA.

Arder o apagarse

Por Eduardo Verona.

Periodista. Miembro de conducción de UTPBA.
“Solo se puede elegir oxidarse o resistir”, grababa Javier Martínez en 1970 una de las estrofas de la  canción Una casa con diez pinos. Este artista multifacético, que murió el pasado 4 de mayo a los 78 años, fue líder espiritual y creativo del extinguido y muy valorado trío Manal.

Felap: “Prensa Latina marca ruta del compromiso periodístico”

“Desde su fundación, como una iniciativa del eterno comandante Fidel Castro y del Che Guevara junto al periodista Jorge Ricardo Masetti, al que se unieron otras figuras identificadas con las causas de los pueblos oprimidos, Prensa Latina ha marcado un rumbo certero”, expresó Juan Carlos Camaño, presidente de la Felap.

La guitarra en el puño izquierdo

Por Ana Villarreal.

Periodista y escritora. Miembro de Conducción de la UTPBA y delegada a la FELAP.
El lecho del río Olimar, tal vez, tenga la mayor licencia para escuchar el bordoneo de su guitarra enmudecida. Y es porque el Pepe Guerra, desde su voz fuerte y tierna, con certezas de poeta se lo anduvo prometiendo en la canción