16 noviembre, 2021

Miryan Arguello

P- ¿Cuáles son las dificultades que estás atravesando en el plano personal, profesional o laboral en el marco de la pandemia?

-Me están atravesando muchos problemas económicos y de salud. Siento que mi cuerpo esta deteriorado, ya que al no tener un ritmo de actividades mi salud se vino abajo y perdí masa muscular. 

El encierro hizo que no pueda caminar más de tres cuadras. Por otro lado, cobro la jubilación mínima, y no llego a una semana con eso, mi hija me ayuda económicamente, pero no debería ser así. La estoy pasando bastante feo. Yo daba charlas y capacitaciones sobre salud y diabetes, y eso ya no se hace más, tampoco pude continuar regularmente con mi revista. Nos cortaron las piernas en esta pandemia.

P-¿Qué opinión te merece la falta de respuesta ante nuestro reclamo con respecto al Predio de la UTPBA en Moreno?

-Respeto al predio siento indignación por el atropello y la falta de solución de dos intendentes, Festa y la Intendenta actual (Mariel Fernández). No construyen viviendas, y como consecuencia hacen que esa gente usurpe una propiedad privada que es de la UTPBA.

Arder o apagarse

Por Eduardo Verona.

Periodista. Miembro de conducción de UTPBA.
“Solo se puede elegir oxidarse o resistir”, grababa Javier Martínez en 1970 una de las estrofas de la  canción Una casa con diez pinos. Este artista multifacético, que murió el pasado 4 de mayo a los 78 años, fue líder espiritual y creativo del extinguido y muy valorado trío Manal.

Felap: “Prensa Latina marca ruta del compromiso periodístico”

“Desde su fundación, como una iniciativa del eterno comandante Fidel Castro y del Che Guevara junto al periodista Jorge Ricardo Masetti, al que se unieron otras figuras identificadas con las causas de los pueblos oprimidos, Prensa Latina ha marcado un rumbo certero”, expresó Juan Carlos Camaño, presidente de la Felap.

La guitarra en el puño izquierdo

Por Ana Villarreal.

Periodista y escritora. Miembro de Conducción de la UTPBA y delegada a la FELAP.
El lecho del río Olimar, tal vez, tenga la mayor licencia para escuchar el bordoneo de su guitarra enmudecida. Y es porque el Pepe Guerra, desde su voz fuerte y tierna, con certezas de poeta se lo anduvo prometiendo en la canción