30 abril, 2024

Se entregó el Premio Cervantes

El escritor español Luis Mateo Díez recibió esta semana el Premio Cervantes en la tradicional ceremonia del paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares.

El máximo galardón de la letras en español, concedido por el ministerio de Cultura, en su edición 48 fue otorgado, según el jurado, “por ser uno de los grandes narradores de la lengua castellana, heredero del espíritu cervantino, creador de mundos y territorios imaginarios”.

El autor de El reino de Celama; Los ancianos siderales; La fuente de la edad y Laciana: cielo y sueño, entre otros títulos, a sus 81 años reafirma su compromiso “con las palabras de la vida y con las palabras de la imaginación”, concibiendo “el valor de la palabra como bien común”.

La nominación de Díez fue conocida a fines del año pasado luego de la labor del jurado del Premio Cervantes que contó por 16 años consecutivos con la participación de la Felap. En esta oportunidad, representada por el presidente de la organización regional de periodistas, Juan Carlos Camaño.

Arder o apagarse

Por Eduardo Verona.

Periodista. Miembro de conducción de UTPBA.
“Solo se puede elegir oxidarse o resistir”, grababa Javier Martínez en 1970 una de las estrofas de la  canción Una casa con diez pinos. Este artista multifacético, que murió el pasado 4 de mayo a los 78 años, fue líder espiritual y creativo del extinguido y muy valorado trío Manal.

Felap: “Prensa Latina marca ruta del compromiso periodístico”

“Desde su fundación, como una iniciativa del eterno comandante Fidel Castro y del Che Guevara junto al periodista Jorge Ricardo Masetti, al que se unieron otras figuras identificadas con las causas de los pueblos oprimidos, Prensa Latina ha marcado un rumbo certero”, expresó Juan Carlos Camaño, presidente de la Felap.

La guitarra en el puño izquierdo

Por Ana Villarreal.

Periodista y escritora. Miembro de Conducción de la UTPBA y delegada a la FELAP.
El lecho del río Olimar, tal vez, tenga la mayor licencia para escuchar el bordoneo de su guitarra enmudecida. Y es porque el Pepe Guerra, desde su voz fuerte y tierna, con certezas de poeta se lo anduvo prometiendo en la canción