22 junio, 2022

A mayor presión mayor resistencia

Publicado por UTPBA el 18/12/21.

“La impúdica mentira exhibiendo el trasero
en todas las posturas,
en todas las esquinas”.

(Oliverio Girondo)

Por Juan Carlos Camaño (*).- Primera obviedad:
Ataques salvajes a la UTPBA en Moreno, durante años, con una única finalidad político-estratégica: destruir el vínculo histórico de las compañeras afiliadas y los compañeros afiliados con su institución-organización.

Segunda obviedad:
Fracaso absoluto durante años de la mafia política, judicial y sindical, que cometió y comete delitos múltiples, satrapías, que si Evita viviera los sacaría a patadas en el culo de sus comodidades ministeriales, entre otras cuestiones por el uso indebido de la “marca”.

Tercera obviedad:
Ataque reciente a la Obra Social-UTPBA, con el mismo método aplicado al Complejo Cultural, Deportivo y Educacional, en Moreno. Ninguna duda: son los mismos. La misma lacra, a caballo de una misma obsesión: destruir la UTPBA, arrasar la UTPBA, desaparecer la UTPBA.

Cuarta obviedad:
Atacan, entonces, a las trabajadoras y trabajadores de prensa y al mismo tiempo humillan a los Condenados de la Tierra (Frantz Fanon), obligándolos, si, a ejercer de “gendarmes” del predio que ocupan, a la par que la cúpula de corruptos que los empujó a la usurpación se dedica a timbear en el mercado inmobiliario.

Quinta obviedad:
Haremos lo que hemos hecho a lo largo de los 35 años de existencia de la UTPBA, luchar con dignidad. Y a mayor presión mayor resistencia.


(*) Presidente de la Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP).

A 50 años: no olvidamos, no perdonamos

¡Presentes!

La Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires (UTPBA) comparte -como siempre- la lista de compañeras y compañeros desaparecidas/os por la dictadura cívico-militar que implantara el terrorismo de estado el 24 de marzo de 1976.

La UTPBA ayer, hoy y siempre, manteniendo viva la memoria

“Con vida los Queremos” es un libro parido en 1986 que constituye, junto a otras luchas y a quienes jamás se apagaron en la amnesia cómplice, un testimonio permanente. Con su vigencia renovamos todos los días el compromiso asumido por aquellos hombres y mujeres que desde la profesión periodística trascendieron los límites corporativos para luchar por una sociedad justa y un mundo mejor”