Un informe de Naciones Unidas advirtió que desde 2025 el ritmo de reducción de la mortalidad infantil se desaceleró más de un 60%, pese a que las muertes de menores de cinco años se redujeron a más de la mitad desde 2000.
Los datos, difundidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS) a partir del estudio Niveles y tendencias en materia de mortalidad infantil, indican que en 2024 unos 4,9 millones de niños murieron antes de cumplir cinco años.
Según la OMS, “la mayoría de estas muertes podrían haberse evitado con intervenciones de eficacia demostrada y bajo costo, así como mediante el acceso a atención sanitaria de calidad”.
El informe señala que más de 100.000 niños de entre 1 y 59 meses (5%) murieron por causas directamente vinculadas a la malnutrición aguda grave.
“Sin embargo, el número de fallecimientos es notablemente mayor si se consideran los efectos indirectos, ya que la malnutrición debilita el sistema inmunitario y aumenta el riesgo de morir por enfermedades infantiles comunes”, agregó el organismo.
El documento también subraya las disparidades geográficas y el peso del lugar de nacimiento en la supervivencia infantil, al señalar que las muertes se concentran en determinadas regiones.
“En 2024, el 58% de las muertes de menores de cinco años se registró en África subsahariana. En esa región, nueve enfermedades infecciosas concentraron el 54% de los decesos. En contraste, en Europa, América del Norte, Australia y Nueva Zelanda, la proporción se sitúa en torno al 9% y el 6%, respectivamente”, detalló la OMS.