4 septiembre, 2026

Capangas del ciberespacio

Por Eduardo Verona.

Periodista. Miembro de Conducción de la UTPBA.

¿Son bien recibidos por las mega corporaciones tecnológicas que prevalecen a nivel mundial los valores y principios democráticos formales o en realidad interpretan que es un verdadero freno y un auténtico obstáculo a sus intereses específicos con aspiraciones mesiánicas? La pregunta intenta aproximarse y en última instancia descubrir que es lo que quieren desarrollar liderazgos tecnológicos diseñados a la medida del supremacista y magnate sudafricano Elon Musk, desplazado desde fines de mayo del año pasado de manera fulminante de la administración de Donald Trump, en Estados Unidos, por confrontar de manera directa con sus políticas públicas.

¿Pretenden disputar y apropiarse del poder real las plataformas digitalizadas de altísima calificación y su amplísima red de tecnofeudalistas (como, por ejemplo, Peter Thiel, visitante ya afincado en la Argentina, propietario de una mansión de 12 millones dólares en Barrio Parque, contratista de la CIA y el FBI, gran accionista de Vista Energy, la mayor exportadora de petróleo en nuestro país e ideólogo del ciberespionaje informático al servicio de las oligarquías y ultraderechas criminales) cebados por infiltrarse, sin reservas, en los pliegues corrompidos del Estado y tomarlo de rehén hasta disolverlo y vaciarlo de recursos y de contenidos estratégicos?

Sin duda, esta es la condición objetiva que persiguen en el mundo autopercibido como desarrollado y en el otro mundo en emergencia permanente. El cinismo explícito y racismo exasperado de Elon Musk fue y es el clásico mascarón de proa de una dinámica cobijada por el ala más dura, depredadora, reaccionaria y agresiva del capitalismo más oscuro vampirizado por perfiles autoritarios (y en muchísimos casos fascistas) inocultables que solo reconocen y reivindican su voracidad puesta al servicio de la discriminación y la mentira organizada.  

Lo que proponen a cielo abierto los capangas del ciberespacio corporativo tecnocrático y radicalizado (como Jeff Bezos, Mark Zuckerberg, Tim Cook, Sam Altman, Elon Musk y Peter Thiel, entre otros) es la “modernización y la eficiencia” que pueden prestar las iniciativas privadas y la valorización financiera reemplazando al bien común, a la seguridad social, a la salud pública, a la obra pública, a la educación pública, a la asistencia a los sectores más desprotegidos de una comunidad  y al funcionamiento de todos los resortes institucionales del Estado.

Jeff Bezos, Mark Zuckerberg, Tim Cook, Sam Altman, Elon Musk y Peter Thiel.

Promueven, proclamándose como propietarios obscenos de verdades reveladas, aunque no dejan de ser un derroche bastardeado de consignas miserables y tramposas, clausurar de cuajo las organizaciones colectivas y el statu quo del Estado y habilitar en nombre de transparencias, progresos y una cadena innumerable de desregulaciones sin ningún proyecto comunitario, la colonización de todos los espacios públicos ajustándolos a sus necesidades rentísticas, políticas, ideológicas y criminales a escala planetaria.

Si para los protagonistas centrales de la dictadura tecnológica la democracia formal es un obstáculo insoportable a sus proyectos hegemónicos más urgentes (como lo planteó Peter Thiel), el Estado como lo concebimos, es para esas pantallas una superestructura que debería dinamitarse en nombre de una flexibilización y racionalización inevitable que las sociedades contemporáneas tendrían que aceptar y convalidar sin cuestionamientos.

Esta respuesta taxativa que desea imponer la vieja y nueva clase dominante muy sensible y genuflexa frente al avasallamiento total del universo tecnofeudal, no admite opiniones en contrario. Clausura esa opción. Somete cualquier tipo de discusión. No la admite. No la soporta. Porque se siente parte de la elite que toma decisiones sin plantear ninguna interconsulta. No que solo capitaliza y multiplica velozmente sus patrones de acumulación. Sino que dicta y ejecuta normas y conductas desde la cúpula del poder naturalizando su influencia, su penetración  y su volumen de acción en las áreas gubernamentales.

Su consolidación en el mapa político, financiero y económico de los países más desarrollados o caídos del sistema, va en concordancia con el mayor o el menor grado de entrega del patrimonio nacional.  Como privatizadores compulsivos de los espacios políticos sentencian que “la política es una vía muerta”, incapaz de autogestionarse con éxito.

Ellos, en cambio, encarnarían “la nueva política” sin que en ninguna elección los haya elegido nadie. En sintonía con una clase política entreguista, se eligieron ellos a partir de su enorme prepotencia económica y financiera impartiendo rotundos y potentes señales y mensajes que logran cristalizarse en una frase testigo de veinte palabras: el Estado dejó de ser lo que era y ahora es una empresa que tiene que funcionar como una empresa.

¿Qué fervores, complicidades y adhesiones recoge este escenario tan particular, tan regresivo  y tan toxico? En especial, las del mundo empresarial con sus múltiples conexiones, más allá de los voluntaristas útiles (o idiotas e ignorantes útiles) nunca ausentes que creen que van a formar parte de un derrame muy virtuoso que nunca va a llegar a esas playas. Los multimillonarios tech, una plaga nefasta en tiempos líquidos, son el nuevo emergente del neoliberalismo exterminador. Quieren quedarse con todo. Incluso con la vida ajena. Y lo hacen a favor de la impunidad inabarcable que ostentan. Sin ofrecer nada. Salvo conexiones flagrantes con ultras de la derecha internacional, arribistas, operadores, consultores y armadores políticos del imperio, narcos, lavadores y entramados mafiosos. Con los mafiosos de siempre. Y con todos los que vayan surgiendo abrazados al espanto. Y a la mentira abstracta proclamada como la verdad absoluta.

La capacitación en UTPBA no se detiene

La UTPBA puso en marcha sus cursos, charlas y seminarios en distintas áreas de la comunicación. Cerca de un centenar de afiliadas y afiliados participan de la capacitación en modalidad virtual y comparten conocimientos y experiencias con periodistas y comunicadores de amplia trayectoria.

Capangas del ciberespacio

Por Eduardo Verona.

Periodista. Miembro de Conducción de la UTPBA.
Lo que proponen a cielo abierto los capangas del ciberespacio corporativo tecnocrático y radicalizado (como Jeff Bezos, Mark Zuckerberg, Tim Cook, Sam Altman, Elon Musk y Peter Thiel, entre otros) es la “modernización y la eficiencia” que pueden prestar las iniciativas privadas y la valorización financiera.

La Asociación de Prensa de San Vicente organiza la 4ª Fiesta de la Comunicación

Comunicación, cultura, historia y música serán protagonistas de la 4ª Fiesta de la Comunicación, organizada por la Asociación de Prensa del Partido de San Vicente (APSV), que se realizará este sábado 5 y domingo 6 de septiembre en el predio La Masía, en Alejandro Korn.