18 octubre, 2022

Las dimensiones de la guerra

Por Martín Baldino (*).- Las guerras nunca han tenido una sola dimensión, los protagonismos han ido variando con el paso de las épocas. Siempre fueron protagonistas fundamentales las herramientas de la guerra clásica: Las armas. 

Se enfrentó la madera al hierro, el hierro al acero, las piedras a las municiones, luego la pólvora le ganó a todo. La ciencia aplicada a la guerra generaba el salto cualitativo de sus herramientas y así se volvían a reescribir los términos de cómo encarar un conflicto.  

Hubo un momento donde las tácticas y estrategias le ganaron a la fuerza bruta y en ese momento todo comenzó a mutar. Las bombas nucleares, los drones, las aleaciones ligeras, las armas químicas, nuevos instrumentos de destrucciones que entregaban los laboratorios tomaron el protagonismo definitivo. 

La llegada de internet (una red de origen militar) volvió a forzarnos a reescribir como se desenvuelven los conflictos de la era moderna. 

El IISS (Instituto Internacional de Estudios Estratégicos) desarrolló un estudio que señala quienes son los 15 países con capacidades técnicas para llevar adelante una ciberguerra. Entre los primeros diez se encuentran EEUU, China, Reino Unido, Países Bajos, Francia, Alemania, Canadá, Japón, Australia e Israel. 

Por su parte Rusia posee tres agencias de inteligencia, y cada una de ellas tiene una rama dedicada a la ciberguerra. Han llevado adelante durante años el desarrollo de herramientas de protección en caso de un ciberataque. 

  • Cuentan con una red paralela a internet que les permitiría seguir operando de ser desconectados de la red principal (RuNet). 
     
  • Desarrollaron una red interbancaria para la ejecución de transacciones seguras (SPFS) en reemplazo del sistema que opera a escala mundial (SWIFT). Hace poco el sistema mundial decidió expulsar a ciertos bancos rusos de las operaciones bancarias, dichos bancos solo pudieron seguir operando a través de su red segura (SPFS).
     
  • La puesta en marcha del “Sistema estatal para la detección, alerta y liquidación de consecuencias de ataques informáticos” les permite protegerse y reaccionar ante ciberataques a recursos de información del gobierno. 

    Antes de la guerra 

    Se presentaron diversos ataques antes de la actual guerra, existe un software de espionaje circulando por la red. En 2013 durante las protestas que terminaron en la renuncia a la presidencia de Ucrania de Víctor Yanukovich fueron atacadas varias agencias gubernamentales, pirateados teléfonos de parlamentarios ucranianos y se bloquearon sitios webs de noticias y redes sociales mediante ataques DDOS (ataques distribuidos de denegación de servicios). 

    Ucrania en 2016 hackeó, con la ayuda de las potencias occidentales, varios sitios de regiones separatistas y páginas de noticias pro-rusas en ucrania, hackearon el servidor principal de la cadena televisiva ChannelOne (uno de los más consumidos por la comunidad rusa) y filtraron documentos que daban detalles de la estrategia prevista para la anexión de Crimea. 

    2022 

    Con el conflicto en todo su esplendor, los ataques son incesantes y se conformaron diferentes grupos de hackers. El manto de sospechas recae sobre quienes están realmente detrás de estos grupos, los organiza y financia. Internet es el escenario perfecto y simple para organizar ataques de bandera falsa, es difícil determinar si un ataque no fue auto infligido. 

    Días antes del comienzo de la guerra, mientras se acumulaban fuerzas militares en las fronteras de Ucrania, 70 sitios gubernamentales fueron eliminados con un software de ‘eliminación de datos’. 

    La guerra de información también fue protagonista, se distribuyó una falsa noticia que los cajeros automáticos de Ucrania serian desconectados del sistema lo que produjo que los ciudadanos corrieran a los mismos a sacar su dinero. 
     
    Como contragolpe, y todo antes de que la guerra comenzara, varios sitios gubernamentales de Moscú fueron bloqueados (el parlamento, el ministro de asuntos exteriores entre otros). Las autopistas rusas fueron vulneradas y los carteles informativos exponían insultos al presidente ruso Vladimir Putin. 

    Este conflicto tiene dos partes claramente visibles, con soldados en el territorio arriesgando la vida, mientras otros jugadores claves que empujaron al conflicto prueban sus cyberarmas y cybersoldados en un terreno lejano. La pregunta que nos dispara este conflicto es ¿El principio de intangibilidad de las fronteras que protege a los miembros de la OTAN, se refiere solo a fronteras terrestres o podría extenderse a fronteras digitales?  

    La ciberguerra no conoce límites y es un territorio de conflicto donde se disputan ideas, noticias, bienes financieros y el control operativo de recursos fundamentales para los países como la electricidad, la energía atómica o el tráfico aéreo.  

    La frontera no termina en tu TV, celular o tu billetera electrónica. Todos podemos ser soldados inconscientes en este combate, replicando noticias, comentando publicaciones, entregando nuestros datos y nuestros dispositivos como si fuéramos un ejército silencioso al servicio del César.



    (*) Periodista. Secretario de Juventud de la UTPBA. Miembro de la Secretaría de Juventud y Nuevas Tecnologías de la FELAP. Ingeniero en Sistemas.

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