3 agosto, 2016

El ejemplo de Raimundo Ongaro

Raimundo Ongaro, nacido en Mar del Plata el 13 de febrero de 1924, fue hasta el 1 de agosto de 2016 un luchador al servicio de las necesidades y los intereses de su pueblo. Un hombre comprometido con la lucha de liberación llevada adelante por los humillados y explotados de la Tierra.

Una gran parte del compromiso con las causas justas la libró al frente de la recordada CGT de los Argentinos y de la Federación Gráfica Bonaerense.

A continuación reproducimos algunos párrafos de la carta que Raimundo Ongaro le enviara a los compañeros presos, en el mes de julio de 1970: “También nos circula la misma sangre, machucada en infinidad de tormentos, sangre de mártires, sangre de pobres, sangre de hombres condenados por los falsos dioses que invadieron nuestra tierra y toda la tierra para santificar el capital, los fondos monetarios y todo al tanto por ciento y quién da más, matando la vida y encarcelando la dignidad, legalizando el robo y torturando a los honrados que se revelan contra dictaduras y verdugos”.

“… ése hombre nuevo es el que ahora enfrenta a los monopolios, entre ellos el monopolio de la violencia, acaparada por los opresores para mutilar la vida del pueblo…”.

“Pronto seremos seis mil millones de hombres. Un poco más y estaremos en los doce mil millones. ¿Hay alguno que no oye la marcha de los que llegan y para qué vienen?”.

“Argentina provincia del imperio norteamericano o Argentina, justa, libre y soberana; guerra para invadir pueblos o pueblos en guerra para expulsar invasores…”.

A 50 años: no olvidamos, no perdonamos

¡Presentes!

La Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires (UTPBA) comparte -como siempre- la lista de compañeras y compañeros desaparecidas/os por la dictadura cívico-militar que implantara el terrorismo de estado el 24 de marzo de 1976.

La UTPBA ayer, hoy y siempre, manteniendo viva la memoria

“Con vida los Queremos” es un libro parido en 1986 que constituye, junto a otras luchas y a quienes jamás se apagaron en la amnesia cómplice, un testimonio permanente. Con su vigencia renovamos todos los días el compromiso asumido por aquellos hombres y mujeres que desde la profesión periodística trascendieron los límites corporativos para luchar por una sociedad justa y un mundo mejor”