20 abril, 2018

El flaco Morlachetti

La Fundación Pelota de Trapo invitó a participar del homenaje que realizará a quien fuera su fundador, el compañero Alberto Morlachetti, en el marco del tercer aniversario de su fallecimiento, el próximo viernes 20, a las 15.30, en el recreo que lleva el nombre de Alberto y que está ubicado en Martinica y Aruz, localidad bonaerense de Gerli.

El Flaco Morlachetti dedicó buena parte de sus 72 años de vida a construir colectivamente y a desarrollar herramientas concretas para contener a jóvenes en situación de vulnerabilidad.

Nacido en la provincia de Córdoba, ahondó su compromiso con los desplazados y marginados, mientras estudiaba sociología en la Universidad de Buenos Aires (UBA). Durante la última dictadura militar argentina, ya recibido y ejerciendo como docente en la UBA, fue perseguido y expulsado de la Casa de Estudios.

En 1982 fundó en el partido de Avellaneda “La Casa de los Niños”, posteriormente el hogar Juan Salvador Gaviota, la biblioteca Pelota de Trapo y a finales de esa década creó junto a Carlos Cajade el Movimiento Nacional Chicos del Pueblo.

El flaco también fue un gran amigo de la UTPBA, con la que compartió momentos, pareceres y visiones en común, siempre con el ser humano como eje de toda acción e iniciativa social, cultural, económica y política.

Alberto también fue uno de los impulsores de la Asignación Universal por Hijo. Con su perseverancia, coherencia y dignidad marcó un camino y una línea de conducta. Fue un tipo imprescindible para los que luchan por un mundo mejor. Y se lo extraña mucho.

A 50 años: no olvidamos, no perdonamos

¡Presentes!

La Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires (UTPBA) comparte -como siempre- la lista de compañeras y compañeros desaparecidas/os por la dictadura cívico-militar que implantara el terrorismo de estado el 24 de marzo de 1976.

La UTPBA ayer, hoy y siempre, manteniendo viva la memoria

“Con vida los Queremos” es un libro parido en 1986 que constituye, junto a otras luchas y a quienes jamás se apagaron en la amnesia cómplice, un testimonio permanente. Con su vigencia renovamos todos los días el compromiso asumido por aquellos hombres y mujeres que desde la profesión periodística trascendieron los límites corporativos para luchar por una sociedad justa y un mundo mejor”