22 diciembre, 2018

El pasado que piensa en nosotros

Por Ana Villarreal (*).- En estos días se cumplen 77 años de la gesta humanitaria de los soldados soviéticos que impidieron el avance del nazismo sobre Moscú. Iván Panfilov, afiliado al Partido Comunista, número 0291274 y general de la división 316 de fusileros, fue uno de los protagonistas de la heroica batalla que desbarató la ambición hitleriana de la operación Tifón.

Referencias históricas, dan cuenta que uno de los conceptos predominantes en las proclamas más fuertes entre esos luchadores era “Moscú está detrás de nosotros”. Ese convencimiento, signado por el altruismo, lógicamente extensivo a ‘la humanidad está detrás de nosotros’, ofrendó las vidas de 6 millones de personas del pueblo soviético en la lucha contra el nazismo.

La memoria suele ser un espacio de vergüenza inquieta para las conciencias que contienen actos colectivos de generosidad histórica. En estos días, donde la marea ultraderechista gana adeptos y representantes en la conducción de los estados, el ejercicio de la aporofobia muestra una de las prácticas más abyectas en contra de millones de personas, que sólo pretenden hallar un lugar en el mundo donde vivir.

Es esa fobia contra pobres y desfavorecidos la que ha guiado, recientemente, al gobierno de Chile a deportar a personas de nacionalidad haitiana, bajo el eufemismo de “Plan humanitario de regreso ordenado”. Así, un país que se jacta de poseer el primer sitio del PBI per cápita, es el responsable de devolver a familias provenientes de la nación con el menor PBI per cápita de la región.

La ignominia del momento, muy lejos del sufrimiento de las valentías históricas, halla basamento en lógicas, que como define el neurocientista Facundo Manes, son cada día más automáticas y con dificultades para llegar a la conciencia. Un marco de entendimiento para abordar adhesiones mayoritarias a expresiones, cada vez más xenófobas, de presidentes como Donald Trump, de Estados Unidos, Matteo Salvini, de Italia, Víctor Orban, de Hungría. Mateusz Morawiecki, de Polonia y el más próximo geográficamente, Jair Bolsonaro, de Brasil, entre otros.

La conciencia del estigma es hoy un punto ciego de la humanidad. Un territorio del que no suele tenerse ni noticias, pero que mueve masivamente las opiniones y los comportamientos. Ante esta realidad, apelar a significativos hechos de la historia, tal vez contribuya a iluminar la oscuridad de la que somos testigos.

(*) Periodista. Miembro de conducción de la UTPBA.

Tubal Páez Premio Nacional de Periodismo José Martí 

Por Juan Carlos Camaño.

Presidente de la FELAP.
Esta vez sí. Tubal Aceptó. En años anteriores prefirió que el Premio Nacional de Periodismo José Martí por la Obra de la Vida recayera en otras compañeras y compañeros. Se trata del mismo Tubal, quien sin desmerecer la importancia de lo individual nunca dejó -deja- de luchar por lo colectivo y para el colectivo.

Una escritora en su ecosistema

Por Ana Villarreal.

Periodista y escritora. Miembro de Conducción de la UTPBA y Delegada Permanente a la FELAP.
Daniela Olivar, ganadora del Premio Onetti en Uruguay con su novela “Gurisas Chicas”, habla en este reportaje de varias cosas, entre ellas, de la literatura en tiempos de Inteligencia Artificial.

La angustia organizada

Por Eduardo Verona.

Periodista. Miembro de Conducción de UTPBA.
En la dictadura del algoritmo que determina enfoques y rumbos ideológicos, no hay países, no hay identidades, no hay legados históricos, no hay pasado, no hay símbolos. No hay memorias que se reivindiquen: solo hay territorios y personas a conquistar.