Por Carlos Stroker (*).- Sin dudas que en épocas de cuarentena la salud está por encima de cualquier cuestión. Sin embargo y más allá de algunas palabras, las grandes empresas vinculadas al mundo de la pelota ponen en juego sus habilidades para presionar y hacer que el negocio no pierda su valor y su tiempo.
Por eso, desde hace unos días, aquellas compañías que son propietarias de los derechos de televisación de los partidos de fútbol en el país, iniciaron una serie de “gestiones” para que el balón comenzara a rodar lo más rápido posible.
A mediados de abril tanto TNT como Fox abonaron sus respectivas partes a los clubes de Primera División. Fue un total de 470 millones de pesos, suma que le permitió a las entidades poder hacer frente a sus compromisos salariales e impositivos.
Esto no fue suficiente, ya que las asociaciones sin fines de lucro (salvo las excepciones de Godoy Cruz y Vélez) se inscribieron en el programa estatal Repro (Programa de Recuperación Productiva) para la ayuda de pagos de salarios de sus trabajadores. También Torneos, con los derechos adquiridos de las categorías de ascenso, desembolsó 2,4 millones de pesos para cada club que milita en la Primera “B” Nacional, como así también un millón de pesos que perciben las entidades que poseen equipos en la Primera “B” Metropolitana.
Claro, fue el mes de abril, pero a medida que pasan los días algunos empresarios comenzaron a ponerse nerviosos y activaron el protocolo de la presión para intentar “convencer” a los dirigentes que pongan en marcha un rápido plan de acción para que las canchas vuelvan a ser escenario y poder jugar un partido de fútbol.
De allí las alternativas que se están manejando para poner en movimiento lo más rápido posible el negocio del fútbol. Ya se sabe que será complicada la vuelta a la actividad en el AMBA, tal lo anunciado en estos días, y por eso surgió la inquietud de concretar una mudanza por algunas provincias del país.
No es fácil en estos momentos pensar más en el negocio que en otras cuestiones vinculadas a la salud. Por lo menos para algunos. El fútbol es pasión, es sentimiento, pero no sólo eso. O por lo menos no para todos.
También es negocio, es parte de una ingeniería que permite sacar buenos dividendos para algunos sectores. Diego Maradona dijo una vez que “la pelota no se mancha”. Puede que lo piense. Los hechos, demuestran otra cosa.
(*) Periodista.