La situación en la Franja de Gaza es extremadamente crítica y pareciera que Netanyahu pretende seguir desoyendo a la comunidad internacional.
El papel de las empresas más importantes de tecnologías digitales en el genocidio en la Franja de Gaza y la aplicación de herramientas digitales como la IA y los algoritmos de las redes sociales, evidencian una vez más la utilización bélica de lo que podrían ser grandes desarrollos humanos para la mejora de nuestras vidas.
Por ejemplo, empleados de Microsoft han denunciado que la empresa vendió herramientas de IA al Estado de Israel, las cuales se utilizan para optimizar su ofensiva contra la población palestina. Incluso el músico Brian Eno, creador de la famosa música de inicio de Windows 95, escribió una carta abierta expresando su indignación por la complicidad de la compañía en la opresión hacia Palestina.
También ha habido numerosas denuncias a Meta por parte de distintos organismos de derechos humanos por manipular al algoritmo para censurar contenido palestino.
Asimismo, periodistas de todo el mundo se encuentran con grandes obstáculos para cubrir el conflicto: Israel les impide ingresar libremente a Gaza o los obliga a moverse bajo escolta militar, mientras su material es sometido a filtros. Ante estas dificultades y el asesinato de más de 170 periodistas palestinos desde el 2023 (según datos del Consejo Central Palestino citados por la BBC), la población ha tenido que documentar su propio exterminio a través de redes sociales, sorteando un algoritmo diseñado para silenciarlos.
En estos últimos días la ofensiva israelí se intensificó aún más y la ocupación se extiende hacia más territorios Palestinos, no sólo Gaza, sino también sobre Cisjordania. La situación actual es extrema, recientemente el secretario general de la ONU advirtió que Gaza está sufriendo la fase más cruel desde el 2023 y advirtió sobre la violación al derecho internacional que implica el desplazamiento forzado. Por su parte, la OMS —que recientemente permitió, tras una votación, que representantes palestinos izaran su bandera— exigió el fin inmediato del bloqueo israelí y la entrada de ayuda humanitaria ante la hambruna devastadora.
Entre quienes han logrado “hackear” el algoritmo, destacan dos jóvenes amigos, Omar y Mohammed que se hicieron virales en Instagram con más de 1 millón de seguidores. A través de videoblogs, documentan su vida cotidiana en Gaza: a veces juegan al fútbol o al ajedrez; otras, buscan refugio entre bombardeos, lloran a sus seres queridos asesinados o comparten risas en la playa al atardecer. Graban videos con una estética moderna y gran calidad fotográfica sobre las ruinas de su ciudad.
Mi algoritmo se encariñó con Omar y Mohammed por su calidez y autenticidad, yo también me encariñé con ellos a través de la pantalla. Sin embargo, desde febrero no publican nada, su último video fue el episodio 82 de un día en la Franja de Gaza.
Su audiencia espera ansiosa novedades. Cada mañana me pregunto si estarán, no a salvo, porque nadie está a salvo en Gaza, sino vivos. Entro al perfil de los gazatíes virales y leo cientos de comentarios que preguntan por ellos, no soy la única que extraña su contenido. Hasta ahora, no hay ninguna actualización.