Un informe elaborado por cinco organismos de las Naciones Unidas advirtió que los intentos por mejorar la seguridad alimentaria continúan siendo frágiles e insuficientes para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible de 2030. La profunda desigualdad en esta materia entre las distintas regiones del planeta se agrava y millones de personas siguen enfrentando situaciones críticas de acceso a los alimentos.
El informe subraya que en 2025 más de la mitad de la población africana (56,6%) vivía en condiciones de inseguridad alimentaria moderada o grave, frente al 22,9% registrado en América Latina y el Caribe, el 20,3% en Asia y apenas el 8,7% en América del Norte y Europa. Para los organismos de la ONU, estas diferencias reflejan que las desigualdades territoriales siguen siendo uno de los principales obstáculos para garantizar el derecho a la alimentación y reducir la vulnerabilidad social a escala global.
Según el análisis, Asia, América Latina y el Caribe mostraron algunos avances graduales en los últimos años, mientras que África continúa siendo la región más afectada por el hambre y la inseguridad alimentaria. La FAO destacó que el continente concentra el mayor número absoluto de personas que padecen esta situación, en un contexto marcado por el rápido crecimiento demográfico y las dificultades estructurales para garantizar el acceso a una alimentación adecuada.