Un análisis reciente elaborado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en conjunto con el Instituto Nacional de Investigación de Polonia (NASK), sostiene que uno de cada cuatro empleos en el mundo está “potencialmente expuesto” a la Inteligencia Artificial Generativa (GenAI).
El estudio asegura que “el resultado más probable” será que los trabajos afectados por estos sistemas, capaces de generar nuevos contenidos, ideas o datos que imitan la creatividad humana, sufran una transformación en lugar de ser sustituidos. En ese sentido, estima que “el 25 % del empleo mundial se encuentra en ocupaciones potencialmente expuestas a la IA generativa, con porcentajes más altos en los países de altos ingresos (34 %)”.
Además, el informe destaca que la exposición a la GenAI “sigue siendo significativamente mayor” entre las mujeres. Señala que los puestos administrativos son los más comprometidos, “debido a la capacidad teórica de la IA generativa para automatizar muchas de sus tareas”. Sobre la automatización completa del empleo, se afirma que “sigue siendo limitada, ya que muchas tareas, aunque pueden realizarse con mayor eficiencia, aún requieren intervención humana”.
Finalmente, se subraya que “las políticas que guíen las transiciones digitales serán determinantes para que los trabajadores puedan permanecer en ocupaciones transformadas por la IA y para definir cómo esta transformación afectará la calidad del empleo”.