La elevación simbólica y el rescate de la historia pueden ser una tabla de salvación para la inteligencia con perspectivas de humanidad, en un mundo de tiempos destemplados.
La proeza mundialista del equipo de fútbol de Cabo Verde sacudió los ánimos de propios y ajenos al universo de la diáspora más numerosa.
“Somos anfitriones en tierras lejanas” canta la razón de los versos de Francisco Xavier Da Cruz ( B. Leza) la legendaria Cesária Evora. La referencia poética alude a la emigración provocada por la cruda realidad con epicentro en Cabo Verde, ese conjunto de islas a barlovento y sotavento de los vientos del Atlántico africano.
En las últimas horas, los jugadores de la selección fueron recibidos con festivo reconocimiento cuando el avión que los devolvía a su país tocaba la tierra del Aeropuerto Internacional Amílcar Cabral. La estación aérea debe su nombre al líder revolucionario, fundador del partido que luchó por la independencia de Cabo Verde y Guinea.
Pero ese nombre, tan caro a la historia del país y la región, también está íntimamente ligado a la forja de la propia selección caboverdiana.
Fue en el año 2000 cuando los tiburones azules dieron el batacazo al vencer por 1 a 0 a Senegal, en la final de la Copa Amílcar Cabral. Esta victoria, el primer triunfo internacional, fue el inicio del periplo que los trajo hasta el mundial de 2026.

“No reclamar victorias fáciles” sostenía el líder revolucionario. Esa actitud del autor de El arma como teoría o Retorno a las fuentes, entre otros libros, no sólo la promovía en espacios militantes. También fue una cualidad que lo distinguió en su labor por hacer del fútbol, en particular, y de la cultura en general, espacios para la resistencia y la liberación.
Amílcar Cabral fue asesinado en 1973, meses antes de que Cabo Verde se independizara de Portugal.
“La incapacidad humana del mar de ver la curvatura de la tierra”, como escribió Clarice Lispector, tal vez explique algo más de este archipiélago, con islas a barlovento y sotavento de los vientos de la historia y del Atlántico africano.