Más de 1.000 millones de personas en el mundo viven con algún tipo de trastorno de salud mental, según datos presentados en una reunión de líderes mundiales, expertos y representantes de la sociedad civil en la sede de la ONU. El encuentro abordó el impacto de las enfermedades no transmisibles y la creciente crisis de salud mental, considerados entre los mayores desafíos sanitarios del siglo XXI.
De acuerdo con las cifras difundidas, enfermedades como el cáncer, la diabetes y las cardiovasculares y respiratorias crónicas provocan 43 millones de muertes al año.
El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, instó a los Estados a integrar la salud mental en la atención primaria y garantizar el acceso equitativo a los tratamientos. “Está bien no estar bien”, afirmó, al reclamar medidas para combatir el estigma asociado.
Por su parte, el Comité Olímpico Internacional (COI) advirtió que la inactividad física es un factor de riesgo creciente: el 80% de los adolescentes y uno de cada tres adultos no realizan suficiente ejercicio, lo que podría derivar en 500 millones de nuevos casos de enfermedades prevenibles para 2030.
Los participantes coincidieron en que “el futuro de la salud global depende del compromiso colectivo, la inversión sostenida y una voluntad política real”.