6 octubre, 2016

Puerto Rico: sueldos en dólares y costo de vida alto

Un periodista-trabajador de prensa en Puerto Rico llega a percibir en promedio, unos 2 mil dólares mensuales, aunque el costo de vida en el país caribeño es alto, ya que por ejemplo un alquiler cuesta más de 600 dólares.

El expresidente de la Asociación de Periodistas de Puerto Rico (ASPPRO) y Secretario General de la Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP), Nelson Del Castillo, señaló que en televisión el promedio es un poco más bajo, entre 1.000 y 1.500 dólares, “aunque sobre todo en este medio las desigualdades salariales son mayores, porque un presentador puede ganar hasta ochenta mil dólares por mes”.

El periodista explicó que en general el sistema de transporte público es deficiente en su país, lo que implica que “los periodistas muchas veces deban depender de un automóvil propio para desarrollar sus tareas profesionales, lo que implica en promedio gastos asociados de entre 400 y 500 dólares al mes.”

De acuerdo a los datos aportados por Del Castillo, en las radios un salario promedio oscila entre U$S 1.000 y 1.200 mensuales, y esta variante del ejercicio periodístico se encuentra entre las peores remuneradas.

Con respecto a los medios digitales, el periodista señaló que “en muchos casos representa el primer trabajo de un periodista, y tienen remuneraciones parecidas a las de radio, incluso a veces un poco menores.”

En Puerto Rico existen seis diarios de tirada nacional y unos quince semanarios. Además hay 116 emisoras de radio, de las cuales hay 7 AM de alcance nacional y FM Universidad. En TV hay 4 canales nacionales con informativos y una televisora regional.

A 50 años: no olvidamos, no perdonamos

¡Presentes!

La Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires (UTPBA) comparte -como siempre- la lista de compañeras y compañeros desaparecidas/os por la dictadura cívico-militar que implantara el terrorismo de estado el 24 de marzo de 1976.

La UTPBA ayer, hoy y siempre, manteniendo viva la memoria

“Con vida los Queremos” es un libro parido en 1986 que constituye, junto a otras luchas y a quienes jamás se apagaron en la amnesia cómplice, un testimonio permanente. Con su vigencia renovamos todos los días el compromiso asumido por aquellos hombres y mujeres que desde la profesión periodística trascendieron los límites corporativos para luchar por una sociedad justa y un mundo mejor”