1 diciembre, 2016

Una vez más Fidel nos contó el futuro

Por Tubal Páez (*).- La entrada a La Habana, como destino final de la Caravana de la Libertad, el 8 de enero de 1959, fue la más apoteósica manifestación de pueblo en la historia de Cuba. El estallido espontáneo de las masas el día de la huída del tirano, devino después un torrente humano que inundó la isla grande de oriente a occidente, y convirtió avenidas y calles de la capital en un cauce mágico para la travesía de un Granma victorioso.

En Ciudad Libertad, al inicio mismo de sus palabras, el comandante victorioso definió el sentimiento colectivo como “alegría inmensa”. Hoy en cambio es inmensa la tristeza, pero con igual cariño, respeto, devoción y reconocimiento a quien con su valentía y tenacidad nos devolvió la confianza en nuestras propias fuerzas, demostró las reservas de dignidad y valentía latientes en el pueblo, que hacían posible enrumbar hacia la nación pensada por Martí y prepararse para el difícil reto de defender nuestra independencia y soberanía frente a un poderoso adversario que no pensaba igual.

La verdad y el ejemplo, como divisa en toda la contienda, más la sangre de 22 mil mártires en la Sierra y en el llano, frente a la frustración de medio siglo de mentiras y entreguismo, eran la base del aval delirante que el pueblo endosaba a aquellos barbudos como agradecimiento a tanta heroicidad y sacrificio demostrados.

Fidel cerró su discurso con palabras premonitorias, como rúbrica del compromiso sellado aquel día con la historia: “…yo creo que los actos del pueblo de La Habana hoy, las concentraciones multitudinarias de hoy, esa muchedumbre de kilómetros de largo, (…) es mucho más de lo que nosotros merecemos.”

Sé, además, que nunca más en nuestras vidas volveremos a presenciar una muchedumbre semejante, excepto en otra ocasión —en que estoy seguro de que se van a volver a reunir las muchedumbres—, y es el día en que muramos, porque nosotros, cuando nos tengan que llevar a la tumba, ese día, se volverá a reunir tanta gente como hoy, porque nosotros ¡jamás defraudaremos a nuestro pueblo.”

Más que nunca tenía claro en su mente el destino de la Patria, y como nunca estaba más seguro de su conducta en ese futuro. Por eso lo hemos querido y admirado tanto, por eso lo acompañaremos y cumpliremos el juramento de fidelidad al concepto de Revolución de Fidel que rubricamos hoy.

(*) Presidente de Honor de la Unión de Periodistas de Cuba y Vicepresidente de la Federación Latinoamericana de Periodistas

“La Revolución de los Claveles”, en palabras del coronel Vasco Lourenço (Parte l)

Entrevistó Juan Carlos Camaño.

Presidente de la Federación Latinoamericana de Periodistas – FELAP-.
“… Con la libertad como telón de fondo llevamos a cabo el 25 de abril- y con características propias-, la operación militar mejor preparada y ejecutada que jamás se haya llevado a cabo en Portugal…”.

Robar cables para sobrevivir… o morir

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Periodista. Miembro de conducción de la UTPBA.
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