18 mayo, 2026

Llueve en Groenlandia

Por Ana Villarreal

Periodista. Escritora. Secretaria General Adjunta de UTPBA. Delegada a la FELAP.

Esta nota comienza a escribirse y llueve en Groenlandia. A 11 mil kilómetros de aquí, las previsiones de las marcas térmicas para este día son de 3 y 1 grados, máxima y mínima, respectivamente.

Un grupo de perros Kalaallit quimmiat, cuya raza sufre la amenaza de un destino de extinción, nunca ladraron. Los aullidos y chillidos son la característica de expresión que define a este tipo de cánidos primitivos, que en los últimos veinte años, de 3000 se redujeron a la mitad.

Los perros son aliados inseparables de los pobladores en los hielos de Groenlandia, que suele decirse que en el siglo XX pasaron de la edad de Piedra a la era Espacial.

En ese abrupto cambio, en pocos años, de condiciones de nómades a un sedentarismo parcial, pobladores y perros no cambiaron su simbiosis existencial. Es que estos animales, superando a los renos en resistencia y velocidad, siguen siendo la principal fuerza motora para el traslado en los trineos. Son capaces de cubrir distancias de 50 kilómetros en, aproximadamente, 6 horas y media.

En los últimos tiempos, los suelos, los hielos, los perros y las lluvias de Groenlandia son tópicos noticiables que remiten a distintos grados de preocupación en el mundo.

Las lluvias, por caso, fueron una perturbadora señal en agosto de 2021. En la estación Summit se registraron las primeras manifestaciones del fenómeno en la historia, a 3 mil metros de altitud, donde antes sólo nevaba.

De esta presencia sólo habría que esperar más superficies de hielo derretidas y el consecuente aumento de los niveles del mar, con incidencia directa, fundamentalmente, en las masas de aguas del Océano Pacífico.

A un lustro de aquel suceso, inusual hasta entonces, se han conocido consideraciones de los científicos de la Agencia Espacial Europea. Luego de analizar las muestras de la exploraciones de la misión satelital del Copernicus Sentinel-3 del Programa Ciencia para la Sociedad de Observación de la Tierra, los investigadores estiman que “el principal culpable fue el calor en sí (y no las lluvias solamente), que derritió y eliminó por completo la nieve de la superficie, cambiando así el albedo del suelo, que en griego significa ‘blancura’. De modo que la nieve y el hielo de Groenlandia absorbieron más rayos del sol”.

Es así que los suelos, por su parte, que suponen riquezas inconmensurables, quedan más expuestos a ser explotados con mayor facilidad. Lo cierto es que, más acá o más allá de las lluvias o el aumento de las temperaturas, Kalaallit Nunnat es noticia. Kalaallit Nunnat o “la tierra de los groenlandeses” que se convirtió en gobierno autónomo desde el 1 de mayo de 1979, donde dicen que si la nieve pierde su blancura costará muy caro al mundo. El bufón del Pentágono huele a nieve negra.

Llueve en Groenlandia

Por Ana Villarreal

Periodista. Escritora. Secretaria General Adjunta de UTPBA. Delegada a la FELAP.
Esta nota comienza a escribirse y llueve en Groenlandia. A 11 mil kilómetros de aquí, las previsiones de las marcas térmicas para este día son de 3 y 1 grados, máxima y mínima, respectivamente.

Presentaron en la UTPBA el libro MINK’A, Proyecto Indoamericano

El periodista e investigador Juan Olarte Aldapi presentó su libro MINK’A, Proyecto Indoamericano en la sede de la UTPBA, en un acto del que participaron el referente de pueblos originarios de Quilmes, Julio Sosa, y el abogado y profesor Fernando Basán Güemes, descendiente de Martín Miguel de Güemes.

¿Titiriteros?, ¡las pelotas!

Por Daniel Das Neves

Periodista. Secretario de Relaciones Internacionales de la UTPBA.
Se trata de no bajarle el precio a algunas ideas. Allá, por fines de los 60 y comienzos de los 70 del siglo pasado (lejanía de la lejanía) el científico Oscar Varsavsky daba una batalla contra la simplificación, hablando de la ciencia, la tecnología y la política.