Un informe reciente alertó sobre el crecimiento de casos de abuso sexual digital mediante imágenes manipuladas con inteligencia artificial, tras detectar incidentes en cerca de 90 escuelas de todo el mundo que afectaron a más de 600 estudiantes.
La modalidad consiste en alterar fotografías obtenidas de redes sociales, principalmente de adolescentes, mediante aplicaciones de IA capaces de generar imágenes o videos falsos con contenido sexual explícito. En la mayoría de los casos, las víctimas son mujeres menores de edad y el material se difunde rápidamente en entornos escolares y plataformas digitales.
Según el análisis, realizado por las publicaciones Wired e Indicator, los primeros episodios comenzaron a registrarse hace unos años, pero el fenómeno se expandió a medida que estas herramientas se volvieron más accesibles. El estudio identificó casi 30 casos en Norteamérica desde 2023, más de 10 en Sudamérica, más de 20 en Europa y al menos 12 en Australia y Asia Oriental.
El informe sostiene que se trata de la primera investigación que documenta a escala global casos reales de manipulación de imágenes explícitas que involucran a menores en contextos escolares. Además, advierte que la magnitud del problema podría ser mayor, ya que muchos episodios no son denunciados públicamente o son gestionados de forma interna por instituciones educativas.
Por su parte, UNICEF expresó su preocupación por el aumento de imágenes sexualizadas generadas por IA en internet. Según datos del organismo, en 2025 al menos 1,2 millones de niños y niñas en 11 países reportaron haber sido afectados por deepfakes con contenido sexual explícito, una problemática que organismos internacionales ya consideran un desafío urgente de protección digital infantil.